Las mejores ginebras del mundo: la reina de las bebidas espirituosas
Solo cuatro destilados han logrado la máxima puntuación del IWSC
Es una bebida versátil, que cuenta con una oferta casi infinita
El mercado mundial alcanzó los 12.000 millones de euros en 2020
Llega el calor, llega el verano, el primer verano tras la
pandemia, y vuelven con fuerza los festivales, fiestas y eventos que, durante
estos dos años, han sido cancelados. Hay ganas de echarse a la calle y el
sector del alcohol aspira a un importante aumento en las ventas gracias a la
reactivación de un ocio nocturno que trabaja ya a pleno rendimiento. Y si hay
una bebida que en los últimos años se ha colocado al alza entre los
consumidores, esa es la ginebra.
No hace tanto que esta bebida era vista como pasada de moda
o antigua. Pero, en los últimos años, su prestigio y su fama han renacido. El
consumo no para de crecer, y no está previsto que vaya a tocar techo
próximamente. La ginebra es, sin duda, la auténtica reina de las bebidas
espirituosas.
Es una bebida versátil que puede tomarse sola o combinada
Una de las ventajas de la ginebra es que es una bebida muy
versátil. Se puede tomar de muchas formas. La más sencilla es sola, o con
hielo, aunque así ofrece un sabor fuerte que no agrada a todo el mundo. Lo más
habitual, es encontrarla en forma de cóctel, gracias a que combina con
numerosos ingredientes y se presta a la innovación y la experimentación.
Hay muchas combinaciones famosas y para todos los gustos.
Tenemos el martini, para el que la ginebra se mezcla con vermut; o el negroni,
un clásico italiano con Campari y vermut rojo. También el Gibson, que es otra
variedad de ginebra y vermut seco, con cebolla encurtida; o incluso el Tom
Collins, que básicamente es la mezcla de ginebra con limonada. Pero, por
supuesto, no nos podemos olvidar de la combinación más extendida, el
tradicional gintonic. La clave, sea como sea, está en elegir una buena ginebra.
"La calidad está principalmente en el uso de los
botánicos y en el proceso de elaboración", asegura Lauda. "Debe ser
cuidadoso, con remesas de producción relativamente controladas, en lugar de una
producción más industrial", insiste.
Volviendo al gintonic, como su propio nombre permite
inferir, es una mezcla de ginebra y tónica, a la que con el tiempo se le han
acabado añadiendo cualquier tipo de ingredientes, siempre que permitan a la
ginebra mantenerse como el sabor principal. Curiosamente, esta combinación no
nació como una bebida de placer, sino como un remedio medicinal.
La historia del gintonic
Ocurrió allá por el siglo XIX, cuando el imperio británico
estaba asentando su posición en la India y los soldados desplazados, para
evitar contraer la malaria, tenían que tomar quinina, un extracto natural
procedente de un árbol con propiedades terapéuticas. El problema es que su
sabor era muy amargo, así que empezaron a mezclarlo con agua y azúcar.
Pero no era suficiente. El sabor era tan fuerte que no
bastaba el azúcar para mitigar el sabor. Así que los soldados en la región
empezaron a mezclarlo con alcohol, que, cuenta la leyenda, que además les daba
valor para entrar en combate cuando era necesario.
La ginebra era por entonces un alcohol abundante y barato,
cuya fabricación había sido impulsada por el gobierno británico para luchar
contra el coñac francés. Más barata que una cerveza y más segura que el agua
disponible en la India, fue el ingrediente por el que apostaron los soldados
británicos. Finalmente, acabó siendo clave para el asentamiento del imperio
británico en el lejano oriente.
Cuando los militares regresaban a Reino Unido, acostumbrados
ya al sabor, pedían este combinado en los clubes a los que acudían. Acabó
identificándose esa bebida con los 'héroes de Oriente', y el resto de clientes
la pedían por imitación, lo que acabó dando el último impulso a un cóctel que
se fue perfeccionando con el tiempo, y que ya es inmortal.
Catas de ginebra
Sea cual sea hoy la preferencia del consumidor, elegir la
ginebra que tomar es harto complicado, teniendo en cuenta que la oferta es
prácticamente infinita. ¿Cómo podemos elegir una ginebra? ¿Cuál debemos pedir
con nuestro combinado favorito? Para resolver estas dudas, se celebran
concursos y catas que permiten seleccionar las mejores del mercado. Jacobo
Lauda, responsable de Gin Mare, nos explica en qué consisten:
"Las catas de ginebra, principalmente, y lo que se
valora en los concursos, es primero, que esté bien calibrado el peso del enebro
respecto a otros botánicos, y que esos otros botánicos aporten esos perfiles de
sabor que se buscan; y segundo, que estén bien balanceados en alcohol".
Uno de los concursos de más prestigio a nivel mundial es el
International Wine and Spirits Competition (concurso internacional de vinos y
alcoholes), que se celebra desde 1969 y que elige los mejores vinos y licores del
mundo. Incluyendo, claro, la ginebra.
Las mejores ginebras del mundo
Este concurso califica las bebidas en una escala de 100
puntos, a partir de las notas que les pone un panel de jueces británicos. A
partir de una nota de 95, se otorga una medalla de oro. Este año han sido 23
las ginebras que han alcanzado tan magna calificación. Pero solo 4 han logrado
la nota máxima, lo que las convierte en las mejores ginebras del mundo.
La primera en recibir los 99 puntos es la Barossa Shiraz
Gin, de la australiana Seppeltsfield Road Distillers. Elaborada con uvas Shiraz
de primera calidad, cuenta con un "magnífico aroma a frutos secos, pino, y
notas de chocolate". Está tiene además una textura sedosa, con una calidez
alcohólica bien integrada y un final que perdura agradablemente. La mejor forma
de tomarlo, según la propia compañía, es con hielo y una rodaja de lima fresca.
Cada botella, de medio litro, cuesta 80 dólares y tiene una graduación
alcohólica del 38,5%.
La segunda galardonada es la Classic Irish Gin, de la
irlandesa Copeland. Dicen los expertos que es una bebida aromática y elegante,
con notas de pino fresco y florales, que dan paso a sabores dulces de bayas y
botánicos. Por si fuera poco, cintas de especias y enebro se entretejen en el
paladar, que al final tienen un refrescante toque amargo, muy equilibrado.
Está elaborado con 12 ingredientes locales, que tratan de
evocar el sabor de Donaghadee, la pequeña ciudad donde se ubica la destilería.
Se presenta en una botella de 70 centilitros, que cuesta unas 30 libras. Esta
ginebra tiene una graduación de 45 grados, y la mejor forma de tomarla es en un
gintonic, con una rodaja de naranja.
La tercera ginebra capaz de lograr un nota de 99 puntos ha
sido la Sloe Gin, elaborada por la destilería Junimperium, de Estonia. Se
produce con bayas de enebro y de endrino, cilantro y corteza de naranja, lo que
le da un sabor afrutado y fresco. Los jueces destacan su gran complejidad
aromática. Las notas de pimienta blanca y mazapán se asienta sobre un núcleo de
fruta madura.
Se vende en botella de cristal de 70 centilitros, y tiene
una graduación del 30%. Su precio ronda aproximadamente los 40 euros. Y la
mejor forma de tomarla es sola, o con hielo y limonada. Aunque la destilería
invita a probarla en todo tipo de cócteles.
Por último, la cuarta ginebra con la máxima calificación ha
sido la Botanic Australis Navy Strength Gin, producida por la destilería
australiana Mt. Uncle. Hablamos en este caso de una ginebra seca, basada en una
receta original de una London Dry Gin, pero adaptada a ingredientes autóctonos.
Esto le confiere a la mezcla un sabor herbáceo y floral único.
Dicen los miembros del jurado que destaca por la sabrosa y
audaz presencia de la naranja amarga en nariz. La lima, el limón y el eucalipto
también son aromáticos e intensos en el paladar. Con mucho sabor, es una
ginebra de gran solidez. Se vende en botella de cristal de 70 centilitros, y su
nivel de alcohol es de 57 grados. Su precio supera los 100 dólares. Por sus
características se adapta a cualquier tipo de cóctel, aunque es perfecto para
tomar en gintonic o con soda.
Producción española
Estas son las cuatro más valoradas, pero son 23 las que, en
total, han recibido la medalla de oro por su alta puntuación. Podemos encontrar
bebidas procedentes de Inglaterra, Japón, Estados Unidos, Francia o Suecia.
No hay ninguna ginebra española que haya conseguido esta
medalla de oro, pero sí que hay varias que han recibido otros reconocimientos.
Por ejemplo, la ginebra clásica As de Picos, elaborada por la Compañía
Lebaniega de Vinos y Licores, de Cantabria; y la Alkkemist, de Innovation
Premium Brands, han logrado sendas medallas de plata. Mientras que La
Clandestillería, Rambla 41 y Puerto de Indias han recibido medallas de bronce
por varios de sus productos.
El mercado mundial de la ginebra alcanzó los 12.000 millones
de euros en el año 2020, y las previsiones calculan que superará los 17.000
millones en 2028. Es un mercado además agradecido para los inversores, ya que a
diferencia del whisky o el ron, no requiere envejecimiento, y está listo para
venderse 60 días después de su destilación. La ginebra vive un momento dulce.
Las destilerías del mundo son optimistas. Solo queda disfrutar.