domingo, 2 de diciembre de 2018

La nueva polémica del River-Boca: ¿y esto quién lo paga?


Este tipo de partidos requieren recursos públicos extraordinarios
El desplazamiento de antidisturbios costará 150.000 euros
La celebración de la final de la Copa Libertadores en Madrid ha resucitado el debate sobre quién se hace cargo del coste de la seguridad que exigen los partidos de alto riesgo, encuentros que generan claros beneficios económicos a los clubes, pero que requieren recursos públicos extraordinarios.

Los sindicatos policiales han sido los primeros en volver a poner sobre la mesa el elevado gasto de seguridad que supone al erario garantizar la seguridad antes, durante y después de los partidos con efectivos de decenas de unidades desplegados por la ciudad, desde los más visibles como los agentes de la UIP, medios aéreos o guías caninos a los de subsuelo, Tédax o Información.
Aunque el diseño del operativo para el partido que el 9 de diciembre disputarán en el estadio Santiago Bernabéu el River Plate y el Boca Juniors no está cerrado, los cuatro sindicatos principales SUP, CEP, UFP y SPP coinciden en que será un dispositivo abultado que movilizará a entre 2.000 y 4.000 policías nacionales, sin olvidar la implicación de efectivos de policía municipal y sanitarios.

Más de 150.000 euros en antidisturbios
Solo el desplazamiento de un agente de UIP, los antidisturbios, cuesta 72,12 euros de dieta. "Si vienen alrededor de 700 efectivos, que son los que podrían venir desde fuera a la capital el gasto sería de unos 50.500 euros diarios solo en UIP", señala Antonio Labrado de la CEP. Y eso sin tener en cuenta que el desplazamiento de estos agentes, a los que ya les ha suspendido los permisos y asuntos propios, será de unos tres días mínimo, por lo que solo en UIP el coste ascenderá a más de 150.400 euros.
Los clubes, pero también la FIFA, la UEFA o la Conmebol son entidades que manejan mucho dinero y tiene abultados beneficios pero no se gastan un duro en la seguridad de estos eventos que les reportan todavía más dinero", recuerda también el portavoz del SUP, Ramón Cosío, quien considera que el Estado no puede asumir 200.000 o 300.000 euros cada vez que se organiza un partido de este tipo. Gráficamente traslada el "problema" al negocio de una discoteca que se llena todas los fines de semana, deja al propietario una importante recaudación, pero cuyos "seguratas", tanto dentro como en la puerta del local, son personal del Ayuntamiento de turno. "Es impensable, es un local privado".
Desde la UFP, su portavoz José María Benito también apunta a Efe: "No entro en el debate de quién debe pagar, pero no puede caer todo el peso sobre la seguridad pública de un acontecimiento que es privado", y más cuando despliegues de esta envergadura pueden dejar "desprotegidos" otros lugares.

La seguridad de la Policía toda una temporada: 10 millones
Desde los sindicatos dejan claro que no se trata de menospreciar el impacto económico que tendrá para Madrid la celebración de este partido ni siquiera de poner el foco en la final de la Copa de Libertadores, pues estos operativos son similares a los que se montan para otros partidos de alto riesgo.
Sin ir más lejos, la última final de la Copa del Rey desplegó a más de 3.000 policías o un Madrid-BarÇa pone en la calle a alrededor de 1.700. Según datos ofrecidos a Efe por Adolfo Medina, del sindicato SPP, que agrupa a los mandos policiales, la seguridad global de toda una temporada de liga se eleva a los 10 millones de euros. "El coste compartido no debería descartarse por el mero hecho de que se considere que la seguridad es una tarea propia del Estado", explica Medina que subraya que resulta llamativo que la Vuelta Ciclista a España sí se hace cargo de los gastos que supone tener a su disposición a la Policía.
El debate que ahora resurge pero que viene de lejos. Ya en 2012 la UFP pidió al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que estudiara la posibilidad de cobrar la seguridad que presta la Policía Nacional en los partidos de fútbol o espectáculos taurinos, algo que también el exministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba planteó a la liga, sin obtener respuesta.

El gol imposible a la cofinanciación
Hace siete años, con el proyecto de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana, se quiso dar el paso de contemplar por ley la cofinanciación para los eventos con ánimo de lucro que exigen un gasto considerable en materia de seguridad, pero todo quedó en nada. Mientras, Cataluña y el País Vasco sí han avanzado en normativas propias. En 2016, por ejemplo, el Atletic Club de Bilbao pagó 13.500 euros por el despliegue extra de la Ertzaintza con motivo del partido de alto riesgo contra el Olympique de Marsella.
La ley de espectáculos públicos vasca fija que la Ertzaintza cobrará 31 euros por agente y hora cuando tenga que aplicar "servicios extraordinarios de vigilancia y protección" en partidos de fútbol y eventos multitudinarios de "riesgo elevado". Cataluña introdujo un copago similar en la ley de acompañamientos a los presupuestos de 2013, donde se fijó una tasa de 35,35 euros por agente de mosso y hora de servicio.

La Liga Alemana sí paga
Se trata de una práctica también vigente fuera de España: el pasado mes de febrero el Tribunal Superior de lo contencioso-administrativo de la ciudad estado de Bremen (norte de Alemania) sentenció que la Liga Alemana de Fútbol debe compartir los gastos policiales adicionales de los partidos de alto riesgo.

El origen del proceso es una demanda de la Liga Alemana contra una notificación de la Policía de Bremen en la que se le reclamaba el pago de una tasa de 425.718,11 euros por el dispositivo adicional desplegado con motivo de un partido disputado en 2015 entre el Werder Bremen y el Hamburgo.
En pasado mayo la agrupación de sindicatos europeos Eurocop avanzó su intención de presentar a los grupos políticos del Parlamento Europeo una propuesta para reclamar el copago por parte de los clubes del gasto en seguridad y de los daños causados por los aficionados violentos. Un mes antes, profesionales de la Policía Nacional, la Ertzaintza, la Policía Foral, Scotland Yard y EurocopPoco se habían reunido en Bilbao para analizar la violencia en torno al deporte y reclamaron la implicación de los clubes para acabar con los incidente que a menudo rodean el fútbol.
Los sindicatos reiteran que sea a través de una tasa, un tributo o un canon el camino debe ser el de la cofinanciación. "El fútbol es un deporte de interés nacional, y el Estado puede responsabilizarse de una parte, pero esto cuesta mucho dinero. Los clubes deberán corresponsabilizarse de un servicio que pagamos todos", zanja el portavoz del SPP.

Carmena: "Madrid sabrá garantizar la seguridad" en la Copa Libertadores en el Santiago Bernabéu


El estadio Santiago Bernabéu de Madrid acogerá la final de la Copa Libertadores argentina. El partido ha tenido que ser trasladado a Madrid debido a los incidentes violentos entre los hinchas de ambas aficiones.


La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena AYUNTAMIENTO DE MADRID –
 


La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha asegurado este viernes que la capital sabrá "garantizar la seguridad" en el partido del 9 de diciembre en el estadio Santiago Bernabéu, que albergará la final argentina de fútbol de la Copa Libertadores, considerada un evento de alto riesgo y, de hecho, suspendida en el país sudamericano por altercados entre las aficiones de los equipos clasificados, el River Plate y el Boca Junior.
Madrid es una ciudad muy segura y sabemos garantizar la seguridad", ha señalado en una entrevista en la Cadena Ser, donde ha recordado "los grandes acontecimientos" que ha celebrado ya Madrid, como el WorldPride Madrid "y otros muchos". "Sabemos garantizar la seguridad y nos sentimos orgullosos de pensar que se elige la ciudad por ser segura y acogedora", ha añadido la regidora, quien ha defendido que Madrid es una ciudad de "paz, de tolerancia, de tranquilidad y de seguridad" con una capacidad de respuesta "muy inmediata". "Es un orgullo tener la ciudad que tenemos", ha concluido.
Inicialmente, la final de este campeonato argentino se suspendió por un altercado en el que los hinchas del River Plate (uno de los equipos que se enfrentarán en el partido) lanzaron piedras al autobús de sus rivales, el Boca Junior, y la policía argentina respondió con gas lacrimógeno; desde entonces, se han sucedido otros tantos incidentes violentos (en uno de ellos, los mismos hinchas del River torturaban y golpeaban hasta la muerte a un cerdo vestido con los colores del Boca, acción que además grabaron en video y se viralizó) que finalmente han supuesto el traslado de la "superfinal" al estadio del Real Madrid.


sábado, 1 de diciembre de 2018

El Brexit asusta a la Premier: el 65% de futbolistas comunitarios no recibirían el permiso de trabajo


Las negociaciones en la liga inglesa continúan en punto muerto

De los 37 españoles, sólo seis cumplirían los requisitos para el visado

Igual que la sociedad británica se partió en dos tras el referéndum de 2016 en que se aprobó por un 52% de los votos la salida de la Unión Europea, el mundo del fútbol en Reino Unido se enfrenta a un cisma que puede sacudir los cimientos de una industria que aporta cada año 4.500 millones de euros en impuestos a las arcas del país. En este caso, las tres principales competiciones nacionales -Premier League, Championship y liga escocesa- tienen claro que no quieren que nada cambie cuando el Brexit sea efectivo. Sin embargo, desde la Federación Inglesa (FA) lo ven como una oportunidad perfecta para reducir el cupo de extranjeros y aumentar el número de jugadores seleccionables para el equipo nacional que encuentren hueco en las plantillas de muchos de los equipos más mediáticos del planeta. Algo que ahora, ni sucede, ni es una prioridad para unos clubes que viven un momento de expansión internacional sin precedentes.
Ahora mismo los equipos de la Premier pueden inscribir en su primera plantilla un máximo de 17 jugadores formados fuera de Reino Unido, con la obligación, por tanto, de tener al menos ocho que sí que hayan crecido dentro de sus academias. Pero el criterio que se aplica es lo que se conoce como homegrown, que no quiere decir que el futbolista tenga que ser británico de nacimiento y por tanto seleccionable, sino que basta con que haya estado inscrito en el club durante tres años antes de cumplir los 21. Cesc Fábregas, Romelu Lukaku, Paul Pogba... Todos ellos encajan dentro de ese criterio, mientras que no lo hace, por ejemplo, Eric Dier, internacional con Inglaterra que se formó en el Sporting de Lisboa.La Federación Inglesa lo que propone, o más bien lo que pretende imponer a pesar del voto en contra de las competiciones, es ampliar hasta 13 el número de homegrowns que deben tener los equipos. Pero, en realidad, sabe que juega con las cartas marcadas, porque la clave del asunto no está tanto en los cupos como en los visados. Actualmente, la FA es la encargada de conceder o no el permiso de trabajo a los futbolistas de fuera de la Unión Europea. Pero con el Brexit, Reino Unido ya no estará sujeta a la libre circulación de trabajadores de la UE y también dependerá de la FA que puedan jugar en Gran Bretaña los europeos.
Guardiola, contundenteY aquí llega la escabechina, porque el 65% de los extranjeros comunitarios que actualmente disputan la Premier no cumplen los requisitos que exige la FA y no recibirían el visado. La Federación británica sólo concede el permiso a futbolistas de los 50 primeros países del ránking mundial que hayan disputado un determinado número de partidos con sus selección en los dos años previos a su fichaje: un 30% para los 10 países más fuertes, un 45% del 11 al 20, un 60% del 21 al 30 y un 75% del 31 al 50. Para poner en perspectiva la dificultad de cumplir estas normas, 31 de los 37 españoles en la Premier no hubieran podido fichar.
«No sé cómo va a acabar [la salida de la Unión Europea], pero si en Reino Unido no quieren extranjeros, nos marcharemos. Tienen que elegir», explicaba Pep Guardiola. El Gobierno ha dejado en manos de las dos partes llegar a una solución consensuada, pero si no se alcanza un acuerdo, la FA asegura tener la legitimidad para imponer su punto de vista. Por ello los clubes están presionando ahora al Ejecutivo para que se ponga de su lado, proteja los derechos de los jugadores europeos y, al menos, obligue a que esta medida se introduzca paulatinamente, ya que el golpe para la competición sería durísimo.Por el momento, lo que es seguro es que en cuanto la salida de la UE sea una realidad tangible, es decir, a partir de que acabe el periodo de transición, que podría ser el 31 de diciembre de 2020 o incluso más adelante si se termina aprobando el borrador del acuerdo presentado por Theresa May, los clubes ingleses ya no podrán firmar jugadores europeos de 16 y 17 años sin experiencia profesional, por lo que ya no se verán casos como el de Cesc Fábregas o Brahim Díaz.
Una "pena", un "sinsentido"Por su parte, algunos de los rostros más reconocibles de la Premier League, como los entrenadores de Tottenham y Liverpool así como el mítico delantero de la selección inglesa Gary Lineker, no dudan en manifestarse en contra del Brexit y piden una nueva consulta para el país. «No soy político, pero sé reconocer cuándo algo va mal, y ahora mismo el Brexit tiene pinta de ir muy mal encaminado», apunta el ahora presentador de televisión, que no ha dudado en sumarse a la campaña para la celebración de un segundo referéndum que, según él, daría la posibilidad de «volver a evaluar» los pros y los contras de una decisión «dañina».Mauricio Pochettino comparó el Brexit con un accidente de coche que sabes que va a pasar pero que por alguna razón no evitas, y ha asegurado sentir «pena» por todos los británicos que no recibieron la suficiente información o lo hicieron de forma manipulada. Jürgen Klopp, como casi siempre, fue el más contundente y calificó el proceso como un «sinsentido». Un sinsentido que pone a la Premier contra las cuerdas.